AMANECÍ EN TUS BRAZOS

Amanecí otra vez entre tus brazos y desperté llorando de alegría; me cobijé la cara con tus manos para seguirte amando todavía. Te despertaste tú, casi dormida, tú me querías decir no sé qué cosa pero callé tu boca con mis besos y así pasaron muchas, muchas horas. Cuando llegó la noche y apareció la luna y entró por tu ventana qué cosa más bonita cuando la luz del cielo iluminó tu cara. Yo me volví a meter entré tus brazos, tú me querías decir no sé qué cosa pero callé tu boca con mis besos